¡Ríe, y la vida te sonríe!

¡¡Bailar, bailar y bailar, antes, durante, y como no, después de esta pandemia!!

La covid-19 resiste, insiste, desespera, provoca, pero con lo que no ha podido, ni podrá, es con nuestro refranero, pues su incursión en nuestras vidas, lo que ha hecho es demostrar una y otra vez,  que querer, ¡es poder! Que mejor es poner al mal tiempo, ¡buena cara!, porque al que se ríe… ¡la vida le sonríe!

Si alguien pone esto de manifiesto es el gremio de las artes escénicas, uno de los grandes vapuleados, que, por poner un ejemplo, en el caso de las escuelas de la danza, ante la falta de respuestas, toma las riendas para incorporarse a clase cuanto antes y propone protocolos que garantizan la seguridad en los Centros. Esto no solo permitía retomar la actividad y frenar la crisis del sector, sino lo más importante, evitar que nuestro alumnado perdiese su técnica, pues lo más preciado que tiene un bailarín es el control de su cuerpo. ¿Y qué es lo que queremos todos los bailarines? ¡¡Pues bailar!!

Resaltamos a la comunidad Valenciana como la primera autonomía en disponer de un protocolo específico para nuestro sector. Se determinaron las medidas de distancia social en los bailes individuales y la de seguridad en los de contacto, la higiene en los centros de danza y por supuestísimo, el controvertido uso de las mascarillas, y esto, sin la duda, iba a cambiarnos la vida ¡uf, que si iba a hacerlo!

¡Bailar con mascarilla no es nada fácil! Yo lo asumo simplemente, como el precio que hemos de pagar en consideración al respecto por la salud del resto de bailarines y profesores, que, al igual que tú, les apasiona la danza y no quieren desperdiciar un día más sin poder hacer lo que tanto aman. Aprovecho, para agradecer al alumnado de mi Centro que nos lo haya puesto tan fácil, hemos superado nuestra primera quincena con creces, no solo por merito del alumnado, sino también por la colaboración de padres y familiares que han asumido la nueva normativa para la prevención de la covid-19 con gran responsabilidad.

En este momento toca seguir avanzando y sacar fuerza de donde sea para ver el vaso “medio lleno”, es lo que nos ha tocado vivir y es absurdo perder el tiempo lamentándose. Por eso, me quedo con una frase de una alumna que lanza un precioso mensaje positivo: 

A QUIEN RÍE, LA VIDA LE SONRÍE.

Recomiendo su interesante post “El efecto mascarilla: por qué nos comunicamos mucho peor”, publicado en The Conversation, que habla entre otras cosas  del poder de la comunicación verbal y la no verbal que se desinflan como un globo, el porqué sonreír si nadie nos ve o sobre el “Teorema de los Sentidos”. Les hará reflexionar.

Aprovecho para felicitar a Cristina Cela públicamente por su artículo, dejando muy patente, como se suele decir, “que no es amor de madre” y que el cariño que le tengo por ser una de mis queridas bailarinas, no tiene nada que ver con ello. Puedes leer su artículo completo en el siguiente link.

Y si lo que quieres es descubrir parte de nuestra filosofía Muchomasquedanza, ¡lée este post!

Alicia en el país de las maravillas

El Centro Comercial el Muelle hace un homenaje a “El Cine”, dándole un papel protagonista durante tres semanas a una de las industrias que, día a día, se esfuerza por seguir revolucionado nuestro mundo.

Hoy se inaugura la exposición: Luces, Cámara, ¡El Muelle! que estará abierta en la planta principal hasta el día 8 de noviembre. Encontrarán interesantes cosas relacionadas con el 7º arte, como se conoce a la cinematografía desde hace más de 100 años, cuando Riccioto Canudo lo apodó como tal, en su “Manifiesto de las Siete Artes” en 1911.

Un poco de historia. ¿Sabes porqué se le puso ese nombre? Cuando se inventó el cine, como formas de expresión artística en el mundo de las bellas artes estaban la arquitectura, danza, literatura, pintura, escultura y música, por lo que, bautizó al cine, lógicamente, como la séptima de las artes.

Alicia… ¡pura maravilla!

Y como nuestra generación no conoce el cine sin este maravilloso clásico de Lewis Carroll, que, sin duda, ha inmortalizado magistralmente bien Disney, El Centro de Danza estará presente en dicha exposición con parte del trabajo que ha realizado de Alicia en el país de las maravillas durante varios años.

Les confesaré que es uno de mis cuentos y películas favoritas, de ahí que se haya representado en diferentes formatos en innumerables ocasiones. ¡Siempre me inspira! Me encanta su creatividad, su frescura y su osadía. Si todavía hoy me parece increíble, ¡puedo imaginar lo que fue en 1865! Tuvo tal éxito, que un en 1998, un ejemplar de su primera edición se vendió por 1,5 millones de dólares en una subasta. ¡Alucinante! ¿Verdad?

Me encantan muchas de sus frases como por ejemplo ésta:

—Alicia: ¡Esto es imposible!

—El sombrerero loco: ¡Solo si tú crees que lo es!

Creer que si luchas por lo que quieres hace que realices tus sueños y amar lo que haces, ¡es fundamental para sentirte bien contigo mismo!

Les dejo dos links, el primero, una distribución gratuita del cuento publicado por Ediciones del Sur, el segundo, una de las actuaciones del Centro de Alicia en el País de las Maravillas.

Y además, en el Centro Comecial el Muelle nos aguardará otra sorpresa, ya que, debido a la trascendecia de otro de nuestros proyectos, “Si los peces hablaran…” haremos una presentación el día 24 de octubre a las 18:00 h. ¡Te esperamos!

Protocolo Covid-19. Centro de Danza Sandra Santa Cruz

Comenzamos el nuevo curso siguiendo un protocolo especial de medidas de seguridad frente a la COVID-19, de uso obligatorio para interesados en asistir este año al Centro.

NORMATIVA PARA LA SEGURIDAD EN LAS CLASE Y LA PERMANENCIA EN NUESTRO CENTRO
  • PREPÁRATE EN CASA. Ven listo para bailar a falta de las zapatillas. Al llegar al Centro quítate tu chándal o ropa fácil de quitar para entrar en clase para no perder tiempo.
  • RESPETANDO LA DISTANCIA, ENTRA TÚ SOLO. Los acompañantes solo accederán al Centro en caso de necesidad o por solicitud de la escuela.
  • SÉ PUNTUAL. Para facilitar desinfección y ventilación entre las clases y para evitar aglomeraciones fuera del Centro, llega 15 minutos antes de tu clase, ya que no podrás esperar en recepción como siempre.
  • USA MASCARILLA. Recomendada solo en el alumnado de Predanza I y obligatoria para el resto, excepto aquellos alumnos que no puedan usarla por problemas de salud, que podrán quitársela dentro de clase, donde se garantiza la distancia interpersonal.
PROCEDIMIENTO PARA EVITAR POSIBLES CONTAGIOS
  • TU TEMPERATURA. Se medirá a tu llegada al Centro.
  • DESINFECTA EL CALZADO. En la alfombra de recepción para acceder al Centro; quítate el chándal y ponte tus zapatillas que desinfectarás en otra alfombra antes de entrar en clase. Para mayor seguridad, traerás una bolsa donde guardar todas sus pertenencias.
  • DESINFECTA LAS MANOS. A tu llegada al Centro con gel hidroalcohólico disponible en recepción; y en clase, siempre que sea necesario con los de la sala.
  • EN LA SALA DE BAILE. Respeta la manera de entrar y salir en la Sala y en el Centro: distancias de seguridad e instrucciones preventivas que te indiquemos.
  • CON TU BOTELLA Y SIN COMPARTIR OBJETOS. Bebe únicamente de tu agua. Por favor, no compartas ni intercambies nada con tus compañeros.
  • VESTUARIOS INHABILITADOS. Cerrados hasta nuevo aviso excepto para adultos (se usará de dos en dos). Recuerda venir preparado de casa con el moño incluído.
  • ASEOS RESTRINGIDOS. Disponibles solo cuando sean necesarios.

¡¡ALERTA!!

¡NO ACUDAS AL CENTRO Y AVÍSANOS!  Si tienes algún síntoma o sospecha de que puedas tenerlo, o has estado en contacto con alguien con Covid-19. Te rogamos que pongas distacia y tomes tiempo para cerciorate.

Por la seguridad de todos ¡agradecemos tu comprensión y colaboración!

Para obtener más información sobre Covid-19, visita mscbs.gob.es.

Hacer PIPí como una bailarina

Hoy estrenamos “Desde las zapatillas de Sandra”, que será un rinconcito para poder introducirles dentro de nuestra escuela y conocer mejor nuestra filosofía Muchomasquedanza.

Es una idea que llevamos bastante tiempo gestando y que esperamos, acojan con cariño. La estrenaremos con este vídeo entrañable donde revelo un truco que pongo en práctica con mi alumnado menudo.

Es maravilloso observar a tus alumnos madurar y verles asumir la normativa del Centro como parte de su evolución como bailarines. Nunca he negado a un alumno ir al baño a mitad de clase, prefiero que sean ellos mismos los que decidan si tienen realmente la necesidad de hacerlo.

Llevo varios años usando este método e invito a los profesores a que lo prueben porque funciona fantásticamente bien. Hace años que a partir del 2º trimestre no se interrumpen las clases, a lo sumo, como en el vídeo, alguno de los pizquitos de Predanza I me dice:

“Voy a hacer pipí como una bailarina o voy a hacer pipí como un bailarín”.

Si te preguntas porqué este título tan peculiar, te diré que “desde las zapatillas de Sandra” es debido a nuestros valores. En nuestra escuela, la danza significa “compartir” y desde pequeñitos inculcamos al alumnado que la suma del trabajo de todos, es lo que hace que un espectáculo, ¡sea más grande! En una obra, es tan necesario un solista como el último del cuerpo de baile, sin olvidar que nuestro trabajo depende también de los tramoyistas, iluminadores y técnicos de sonido, sin los cuales no se puede representar ninguna función.

Por otro lado, siempre disfrutarás mucho más “compartiendo” con los compañeros logros, ilusiones, trabajo e incluso tus pertenencias o el agua de tu botella, que aislándote solo en una burbuja; y aquí es de donde toma importancia la elección del título. No sé si sabrán que los zapatos no deben prestarse y aún así, reconozco que en innumerables ocasiones he prestado mis zapatillas de media punta a compañeros y a alumnos. Ahora bien, lo que nunca debes prestar, bajo ningún concepto, son tus zapatillas de puntas. ¿Porqué?, te preguntarás.

El yeso de las zapatillas se amolda a tus pies y si se las prestas a otra persona, sobre todo, si sus pies tienen más fuerza que los tuyos, las moldeará a su anatomía y entonces tú, ¡ya no estarás cómoda con tus propias zapatillas!

Seguro que en este momento entenderás porqué las zapatillas de puntas son tan especiales para una bailarina y porqué las cuidamos con tanto mimo. Algo tan personal y preciado es lo que queremos hacer “desde las zapatillas de Sandra”, donde nos proponemos compartir conocimientos, metodología, confidencias y algunas vivencias de nuestra escuela, como la que se refleja en este vídeo tan entrañable con alumnas de Predanza I.

He seleccionado este vídeo para inaugurar “desde las zapatillas de Sandra” en agradecimiento al amor que recibo de los más pequeñitos cada día y para enseñar un poquito de la dedicación que ponemos en las clases para ayudar a los alumnos en su crecimiento personal y la importancia en explicarles el porqué de nuestra normativa.

Espero que les sirva para solucionar el problema del baño a mitad de las clases. Si tienen paciencia, en pocos meses oirán que los alumnos se dicen unos a otros que vayan al baño antes de entrar a clase.

¡Prueba superada!

Por fin se abrieron las puertas de nuestro Centro. ¡Parece mentira que hoy haga una semana que nos reencontramos con nuestros queridos alumnos! ¡¡Gracias a todos por hacerlo tan fácil!!

Esta semana he sentido un mar de emociones que ha traído a mi mente infinidad de vivencias compartidas en el Centro. En homenaje a todos los alumnos que han estudiado en nuestra escuela, he buscado en el baúl de los recuerdos y hemos seleccionado este fragmento que bailó ni más ni menos que el alumnado de Iniciación en el Teatro Guiniguada de Las Palmas de Gran Canaria, ¡el 13 de diciembre de 2012!

“Step in time” formó parte del espectáculo Con mis mejores deseos… que diseñé para el Centro de Danza hace ya ocho años, y nunca mejor que ahora, para desearles a todos “mis mejores deseos”. Al verlo, no me parece que haya pasado tanto tiempo. Reviví ensayos y correcciones con mucha facilidad, lo que demuestra el mimo que ponemos siempre en cada uno de nuestros proyectos.

A pesar de sentir paz porque la trayectoria del Centro ha estado marcada por la responsabilidad y la seriedad, y pensar, que, aunque vivamos momentos difíciles, el trabajo bien hecho, siempre será reconocido, les aseguro que el 1 de octubre al abrir la escuela tuve una sensación muy extraña. Después de tantos años de trabajo ininterrumpido sentí más o menos como si estuviese abriendo por mi primera vez el Centro de Danza hace 30 años…

En esta durísima situación que estamos viviendo donde la incertidumbre marca nuestro día a día, donde las noticias no suelen ser muy positivas, en donde escasean las frases alentadoras porque estamos llenos de demasiados estímulos negativos, sumado a que vamos acelerados todo el día y no nos da tiempo a disfrutar de las pequeñas maravillas que nos rodean, porque a veces, no las apreciamos… ¡se me han mezclado muchísimas emociones, y volví a ser feliz transmitiendo lo que tanto amo!

Les confieso, que, además, se conjugaba otro factor que es mi talón de Aquiles: “mis pizquitos de Predanza”. La preocupación por el alumnado en la escuela es algo que ha quedado más que patente durante todos estos años de enseñanza, pero de lo que nunca he hablado es de mi devoción por los más pequeñitos del Centro. Cada clase que paso junto a ellos es mágica, se conjugan la emoción de descubrir cosas nuevas con la ilusión por bailar, uf… sin duda, ¡dos de mis grandes motores! Lo que la mayoría desconoce es que las clases de Predanza, por sus características, exigen muchísima más dedicación y esmero que cualquier otra clase, por lo que suponen también una mayor responsabilidad y un gran esfuerzo (de ahí que considere que no todo el mundo está cualificado para impartirlas).

Mi conclusión a día de hoy, es que hemos superado la prueba con creces y no solo con nuestro alumnado, sino también con sus padres y familiares que han asumido la nueva normativa para la prevención de la covid-19 con total responsabilidad. ¡¡Muchísimas gracias a todos!!

Si te apetece curiosear más coroegrafías de Con mis mejores deseos, puedes ver Alicia en el País de las Maravillas.