No solo puedes volver a bailar 20 años después, incluso más tiempo. No permitas que te limite tu edad. No te quedes con esa espinita clavada. ¡Querer es poder!

No se imaginan la ilusión que me hace poder compartir nuevamente con mi alumnado la emoción de volver de bailar. Recordar vivencias compartidas y comprobar como ha calado en ellos el paso por nuestro Centro es muy emocionante.

Ilusión al volver a bailar 20 años después

María Eugenia Suárez es solo un ejemplo de que la ilusión por bailar es lo más importante.

Foto de una bailarina del Centro de Danza Sandra Santa Cruz en un fragmento de La Fille mal Gardée donde una aldeana sentada en el suelo recoge las cintas de sus compañeras haciendo un bonito dibujo. Esta bailarina vuelve a bailar después de 20 años.
La fille mal gardée. Centro de Danza Sandra Santa Cruz 2001.

¡Nunca es tarde para reincorporarte y seguir disfrutando de lo que tanto te gusta! María Eugenia ha sido, entre muchas otras, un claro ejemplo de que lo importante es tener ganas de bailar. Ella siente la misma ilusión por seguir bailando que cuando lo hacía en 2001.

Confidencias al volver a bailar

A nivel personal hay algo que me sorprende bastante en mi alumnado tras varios años sin bailar. Una gran parte recuerda la mayoría de los conceptos anatómicos importantes respecto a la técnica de la danza, por lo que, a pesar de estar inactivos durante mucho tiempo, no parten nunca de cero cuando deciden retomar las clases. Es bastante gratificante. Debo ser muy pesada con la colocación o muy buena comunicadora…

Bailar por primera vez siendo adulto

¡Por supuesto, puedes bailar cuando quieras! Lamentablemente, muchas personas no pudieron disfrutar de la danza en su infancia, pero eso no implica que no puedan hacerlo de adultos. El baile aporta tantas cosas positivas que merece la pena ser practicado independientemente de la edad. Lo único imposible al empezar a una edad avanzada es convertirte en una Anna Pávlovna o en un Mijaíl Barýshnikov, pero no, sentir la danza en tu piel y en tu alma.

Foto de un grupo de alumnas de Slim Ballet haciendo un equilibrio en relevé. Varias de estas bailarinas del Centro de Danza Sandra Santa Cruz vuelven a bailar después de 20 años.
La clase de Slim Ballet te pondrá en forma.

Tabúes de la edad

¿Existe un tipo de baile adaptado a cada edad? No, existen personas con ilusión y pasión por la magia de la danza. No es solo volver a bailar, es incluso empezar a aprender a edades que son impensables. Y si no, miren este precioso vídeo.

Helio Haus decidió aprender ballet ni más ni menos que con 80 años. Este ex-vendedor de manteles decidió «salir de su zona de confort» para seguir aprendiendo a su edad. Nada más hermoso y ejemplar.

La ilusión mueve al ser humano y la emoción hace que se venzan las barreras. La constancia es la clave del éxito. Sarah Paddy Jones tiene 83 años y se luce por el mundo bailando tango, salga, entre otros ritmos.

¿Qué importa para bailar?

Lo que realmente debes tener en cuenta a la hora de aprender a bailar son los niveles y tu estado de salud. Lo importante es el control corporal para no lesionarte, al margen de la disciplina de baile que hayas elegido. Bailas con una maquinaria que lleva funcionando 40, 50, 60 años… y eso debe tenerse muy en cuenta.

No se debe obviar que determinados estilos de baile son más perjudiciales para el cuerpo que otros. Por ejemplo, si tienes alguna patología, en concreto, hernias discales, no hagas giros con la cabeza en el suelo o si tienes un grado de escoliosis muy alto, no puedes hacer puntas. Dicho esto, siempre recomendamos que controlen la anatomía para bailar con seguridad.

Si aún te planteas qué puedes hacer, te invitamos a probar una clase de Slim Ballet. Y si quieres empezar a comprender cosas importantes del ballet, te recomendamos que no te pierdas nuestro artículo sobre el EN DEHORS, ¡descubrirás sus por qués y evitarás lesiones!

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