El orden en el aula de danza

En los requisitos ambientales del aula de danza, se valoran en un mismo bloque el orden y la limpieza. Sin embargo, considero que cada uno de ellos merece una mención específica por lo que nos afecta y que no tiene por que ir unidos, ya que una escuela puede estar limpia y desordenada, así como sucia y ordenada.

La mayoría al escuchar orden piensan en una casa o en la escuela, en definitiva,  espacios amplios donde realmente el orden, no tiene demasiada trascendencia.

Reconozco que soy bastante ordenada y que eso se nota en nuestro Centro. El desorden en los vestuarios me incomoda y en la sala me resta concentración. No es lo mismo que todo esté en su sitio que cuando hay cosas alrededor que pueden distraerte. Pero no es cuestión de personalidad lo que les quiero contar.

Para que entiendan lo importante que es el orden para los bailarines, sin parecer  “unos maniáticos”,  explicaré lo que vivimos o padecemos en algunos camerinos. Las cosas se ven de otra manera, pues sucede esto más o menos… léeme.

Orden dentro de un camerino. Dependiendo del teatro, diferentes dimensiones aunque en la mayoría de ellos, en espacios reducidos y que si no eres solista de la compañía…, compartes con tus compañeros.

Después de bailar más de treinta años, aseguro que ésta lección es muy importante. Compartir camerino con siete bailarines que actúan en cuatro coreografías, supone colocar treinta y dos vestuarios (sin contar calzado ni complementos), en definitiva, al final el espacio resultará minúsculo.

Súmenle la tensión del Show must go on. Corre a cambiarte de vestuario para  salir a tiempo en el siguiente número y por supuesto, baila con tu mejor sonrisa, demostrando tu técnica e intentando parecer no estar fatigada. Y esto en teatros, imagínense una actuación en un evento…. ¿ y los camerinos?…

Sólo las grandes compañías cuentan con personal en camerinos para ayudar en los cambios. Muchas escuelas implican a las madres. Pienso que quien está en backstage se pierde el espectáculo y a los niños les ilusiona que sus padres les vean. Aunque sea más laborioso, considero más factible educar a los pequeños a ser autosuficientes, lo cual beneficiará también en su desarrollo.

Llevo dos meses enseñando como colocar un camerino para que quepan todos sin molestarse unos a otros y encuentren sus cosas sin pérdida de tiempo. Para implicarles, cada día un alumno revisa el vestuario al finalizar la clase y da su opinión, la cual ratifico luego yo o no…

Como nota positiva, así queda un vestuario ordenado de Predanza II (de 6 a 7 años), que sólo piden ayuda para colgar la ropa. Me siento muy orgullosa de todos, realmente no ha sido fácil, también hemos conocido el desorden total y absoluto, pero les aseguro que aunque les cueste creerlo, está colocado por ellos.

Nota: aunque faltan dos apartados anteriores que publicaré posteriormente, he adelantado este post para que entiendan el por qué de ciertas cosas que vivirán con motivo del próximo espectáculo del Centro. El siguiente post: la limpieza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s