Archivo diario: 16 noviembre, 2012

El orden en el aula de danza

Los requisitos ambientales del aula de danza, valora en un mismo bloque el orden y la limpieza. Sin embargo, considero que cada uno merece una mención específica por lo que nos afecta y porque no tienen por que ir unidos; una escuela puede estar limpia y desordenada, así como sucia y ordenada.

Reconozco que soy bastante ordenada y que eso se nota en nuestro Centro. El desorden en los vestuarios me incomoda y en la sala resta concentración. Cuando todo esté en su sitio nada puede distraerte, por lo que se optimizan las clases. Además de personalidad, en el caso de los bailarines, lo considero una necesidad.

Para que entiendan, sobre todo las personas desordenadas, que no es ninguna manía, enseñaré lo que vivimos o padecemos en algunos camerinos. Dependiendo del teatro, porque no queda otra que adaptarse a sus dimensiones, será algo así, ya que en la gran mayoría, serán espacios reducidos pues si no eres solista de una compañía, lo compartirás con tus compañeros y de ahí su importancia.

SONY DSC

Al escuchar orden, la mayoría piensa en espacios donde realmente no tiene la misma trascendencia, por eso le restan importancia e incluso nos tachan de “maniáticos”. Escenas de este tipo son mágicas cuando hay tan buena relación, pero les puedo asegurar, que después de bailar más de cuarenta años, ésta es una lección muy importante. Compartir camerino con siete bailarines que actúan en cuatro coreografías, supone colocar treinta y dos vestuarios (sin contar calzado ni complementos), en definitiva, al final el espacio resultará minúsculo.

Súmenle la tensión del Show must go on. Corre a cambiarte de vestuario para  salir a tiempo en el siguiente número y por supuesto, baila con tu mejor sonrisa, demostrando tu técnica e intentando parecer no estar fatigada. Y esto en teatros, imagínense una actuación en un evento y con camerinos improvisados, verán las cosas de otra manera, más o menos… léeme si puedes.

Sólo las grandes compañías cuentan con personal en camerinos para ayudar en los cambios. Muchas escuelas implican a las madres. Pienso que quien está en backstage se pierde el espectáculo y a los niños les ilusiona que sus padres les vean. Aunque sea más laborioso, considero más factible educar a los pequeños a ser autosuficientes, lo cual les beneficiará también en su desarrollo.

Llevo dos meses enseñando como colocar un camerino para que quepan todos sin molestarse unos a otros y encuentren sus cosas sin pérdida de tiempo. Para implicarles, cada día un alumno revisa el vestuario al finalizar la clase y da su opinión, la cual ratifico luego yo o no…

Como nota positiva, así queda un vestuario ordenado de Predanza II (de 6 a 7 años). Me siento muy orgullosa de todos, realmente no ha sido fácil, también hemos conocido el desorden total y absoluto, pero les aseguro que aunque les cueste creerlo, está colocado por ellos.

Nota: aunque faltan dos apartados anteriores que publicaré posteriormente, he adelantado este post para que entiendan el por qué de ciertas cosas que vivirán con motivo del próximo espectáculo del Centro. El siguiente post: la limpieza.